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PRIMERA ESCENA PORNO
Después de varios meses buscando, por fin logré uno de mis sueños: poder actuar en una película porno y demostrar mi talento. Yo suponía que la película, evidentemente, sería una película gay, pero cual fue mi sorpresa cuando llegué a la productora y me comunicaron con quien iba a realizar la película. Al productor le gusté mucho y según el, tenía muchas posibilidades de triunfar en este mundillo, o al menos eso le decía su intuición. Por eso, decidieron que nadie mejor que yo para protagonizar con Rocco Siffredi su primera incursión en el porno gay. Mi inexperiencia en el mundo del cine porno y su primera vez con un chico eran el momento propicio para Rocco de probar lo único que aún no había hecho. Pues bien, cuando llegué, allí estaba él, de pie, con traje, esperando para comenzar. Me dijeron que Rocco estaba deseando conocerme, saber con quien iba a compartir su primera experiencia homosexual. Estuve un rato charlando con él, para conocernos y demás. La verdad es que era un hombre muy agradable y educado, algo interesante en una persona que luego en sus películas disfruta del sexo más salvaje... Se nos llamó para empezar el rodaje. En las primeras escenas de la película, yo debía seducirle y conseguir que se acostara conmigo, ya que su papel en la película en un principio era de un hombre heterosexual. Entré en escena, y empecé a tocar su ya abultado paquete, sin ni siquiera estar en erección. Iba a ser difícil conseguir que se empalmara, pero bueno, todo es intentarlo... Me arrodillé frente a él, bajé su bragueta y cogí con mis manos esa polla de 25 cm. que guardaba en los pantalones. Me la acerqué a la boca y comencé a succionar su miembro. Él me agarró la cabeza y me la incrustó contra su verga. De vez en cuando, me la sacaba de la boca y me golpeaba la cara con su miembro. Cada vez que él hacía esto, mi deseo y excitación crecía más y más. Su polla se clavaba en mi garganta por las cada vez más violentas embestidas que me propinaba. Después, Rocco me pidió que le hiciera algo que le encanta que le hagan y que en todas sus películas las actrices acaban haciendo, tanto si quieren como si no: que le laman el culo. Él se apoyó de cara a la pared y ligeramente agachado, y yo, colocándome tras él, comencé a lamer ese orificio virgen y que seguramente siguiese virgen siempre o al menos durante mucho tiempo. Él gemía de placer y me decía que no parase. El director nos indicó que debíamos pasar ya a la acción, así que nos pusimos manos a la obra. Nos desnudamos completamente, y fue de mi completa satisfacción que a Rocco ya no se le bajaba la erección, lo que provocó que yo me empalmara en un segundo. Rocco me colocó en una barra vertical, como las que usan las streepers. Me colocó frente a ella y me pidió que me agarrara. Él por detrás me levantó una pierna y me la sujetó en su brazo. Así mi culo quedaba a su merced. Agarró su rabo con su otra mano y me la metió suavemente. Ante tal calibre de polla, yo lancé un grito, mitad dolor y mitad placer. Cuando consiguió que mi culo dilatara lo suficiente, comenzó a empujar algo más rápido, a lo que yo no podía dejar de expresar mi placer mediante jadeos y gemidos. Me estaba dando una lección que jamás había soñado con disfrutar. El placer era inmenso y yo me creía morir de la excitación que se iba acumulando. A continuación, me tiró al suelo boca arriba y colocándose de rodillas entre mis piernas, me penetró otra vez, empujando esta vez como un verdadero salvaje. El tiraba de mis tobillos y se los colocaba en el cuello. Dios mío, era totalmente increíble lo que estaba viviendo. De nuevo me cogió violentamente, pero esta vez me colocó a cuatro patas. Se colocó tras de mi, e incrustó de nuevo su pollón en mi culo. Las embestidas que me propinaban eran de un autentico animal. Según me follaba me agarraba con sus manos de la cintura y me atraía hacia él. Entonces, decidí que por un instante yo iba a llevar la iniciativa. Lo senté en un sofá y me coloqué sobre él, mirándolo frente a frente. Él agarró su miembro y lo colocó hacia arriba, esperando que yo colocara mi culo sobre él. Así lo hice, y en cuanto noté el calor de su polla en mi piel, me senté violentamente sobre su verga. Por lo visto el no esperaba tal cosa, y cuando sintió como su polla se introducía dentro de mi, lanzó un tremendo gemido. Yo, aprovechando ese pequeño momento de debilidad que él había mostrado, comencé a votar sobre el a toda velocidad mientras me agarraba a sus hombros. Rocco vio que yo no tenía ninguna intención de parar, por lo que se dejó llevar, aunque haciendo todo lo que ya habíamos hecho como que ya no hacia falta que se dejara llevar mucho más. Yo continuaba aferrado a sus hombros y votando sobre él sin descanso, mientras él se garraba a mi cintura y me empujaba más aún sobre su miembro. Jamás había sentido tantísimo placer como sentir esos más de 25 cm. dentro de mí. Rocco cada vez gemía más y más seguido. Estaba cerca de correrse. Me quitó de encima de él y me puso de rodillas en el suelo. Colocó su polla frente a mí, y mientras yo me masturbaba hasta correrme, él, se corrió sobre mi cara. Mi excitación era doble, tanto por mi orgasmo como por disfrutar de ver a Rocco Siffredi corriéndose sobre mí. Cuando ya ambos logramos recomponernos, miramos a nuestro alrededor. Cual fue nuestra sorpresa cuando vimos la cara de asombro de todo el equipo de rodaje. El director se acercó a nosotros boquiabierto, y nos dijo que jamás habría imaginado ver a ninguno de nosotros dos tan metidos en el papel: a él por ser la primera vez con un hombre, y a mí por ser mi primera incursión en una película. Todo el equipo nos aplaudió asombrado y el director sacó champán para celebrarlo. Tras la grabación todo el equipo me "dio" su particular enhorabuena... y con los meses, la película se convirtió en un auténtico éxito de ventas, tanto, que su carrera siguió ascendiendo como hasta la fecha, y mi carrera, que jamás había pensado ni por asomo tener carrera... me convirtió en la nueva y fulgurante estrella del cine porno. |
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